Películas ¿Defendiendo lo Indefendible? 10 Cosas que me gustaron de “The Last Airbender” (2010)

21 de diciembre del 2016

Cuando una gran mayoría de la gente tacha una película, serie, videojuego, comic, etc., como “malo”, y el resto del mundo está de acuerdo con ello, no hay mucho más que hacer; ese algo es malo, y no hay más que discutir, y un mundo sin discusiones en el que todos están de acuerdo con una idea, es un mundo feliz, ¿no?

Sin embargo, cuando ocurre, toda la gente tiende a centrar tanto su atención en los aspectos negativos de dicho material, y son el único punto de conversación cuando se toca el tema, que de manera consciente o no, todos ignoran por completo aquello, poco o mucho, que sí haya hecho bien, o que sea rescatable. Claro, igual hay que reconocer que la mayoría del tiempo, lo bueno de este tipo de materiales, no es suficiente para opacar ni cerca lo malo; por algo el consenso popular llegó a tal veredicto final antes mencionado. Pero yo pienso que no por ello deberían simplemente omitirse los puntos positivos, como si estos no existieran.

En el espíritu de este pensamiento, les traigo a continuación la siguiente nota, en la que hablaremos precisamente de un caso muy particular, de una película a la que le pasó exactamente esto que he descrito: por decisión casi unánime, la gente y la crítica la han tachado como mala e indeseable, y como una de las peores adaptaciones fílmicas de todos los tiempos, aunque, yo en lo personal, siento que de hecho han sido bastante injustos con ella. La película de la que hablo es la muy conocida y odiada a la vez, The Last Airbender, del muy conocido director, y que también suele despertar opiniones dispares, M. Night Shyamalan.

La película es a su vez una adaptación del Libro Uno la exitosa y aclamada serie animada Avatar, La Leyenda de Aang o Avatar, El último Maestro del Aire. Fue estrenada en el 2010, pero desde su propio anuncio en el 2007, levantó varias cejas dudosas. De antemano la película venía a pisar un terreno peligroso. Desde prácticamente el inicio de los tiempos, las adaptaciones de series animadas a películas, han tendido a defraudar al público, sobre todo si la serie tiene una base bastante grande y sólida de fans. Apenas el año anterior, nos habían deleitado con el estreno de Dragonball Evolution, así que el precedente inmediato no le favorecía. Además de ciertas decisiones que se tomaron sobre el cast de los personajes principales, las actuaciones de éste, el guion y la historia en sí, que no fueron del agrado de muchos, y terminaron por jugarle chueco al final.

En resumidas cuentas, la película desagradó a prácticamente todos los fans de Avatar, La Leyenda de Aang, y no logró capturar del todo a los fans nuevos ajenos a la serie animada. Y aunque, lo crean o no, no lo fue tan mal en la taquilla como se podría pensar, ciertamente fue lo suficientemente mal aceptada como para que Nickelodeon desistiera de adaptar los otros dos libros.

Pero no deseo entrar más a detalle sobre lo que la película hizo mal o sobre los motivos de su fracaso. De ello se ha hablado ampliamente a lo largo de estos años, y no hay mucho más que se pueda decir al respecto. El propósito de esta entrada es de hecho, resaltar lo que la película sí hizo bien, y que pocas veces, sino es que nunca, se señala o se menciona. No intento decir con todo esto que fue una buena película, o una buena adaptación; ni que las cosas que la gente le crítica o por las que la gente la odia son injustificadas. Simplemente daré 10 cosas positivas, o que pienso que se hicieron bien. Claro, éstas serán sólo mis opiniones personales, y de seguro a muchos no les parecerán, u opinarán que algunos de estos puntos no son tan positivos o resaltantes como los intento hacer parecer. Pero bueno, cada uno tiene la decisión final por su propia cuenta.


1. Mantuvieron la idea general de la historia

Aquellos que hayan visto la serie de Avatar, La Leyenda Aang, supongo que sabrán muy bien de qué se trata ésta. Los que no, se los resumiré:

Avatar, La Leyenda Aang, trata de un mundo que toma en gran medida aspectos de diferentes culturas y mitologías, en el que existen cuatro naciones regentes: la Tribu Agua, el Reino de Tierra, la Nación del Fuego y los Nómadas del Aire. En este mundo existen personas a los que llaman Maestros, capaces de controlar los cuatro elementos. Sólo una persona es capaz de utilizar los cuatro elementos a la vez, y de comunicarse con el mundo de los espíritus. A esta persona se le conoce como el Avatar, y su misión es mantener el equilibrio y la paz en el mundo. Hace 100 años, sin embargo, el último Avatar desapareció sin dejar rastro. Y así, sin nadie que les impusiera un límite, la Nación del Fuego comenzó una larga guerra para controlar el mundo entero. Entonces, dos hermanos de la Tribu Agua del Sur, Katara y Sokka, se cruzan casi por accidente al último Avatar, un niño llamado Aang, quien había permanecido 100 años encerrado en el hielo. A partir de entonces, es su misión su misión acompañar a Aang en un largo viaje por el mundo, para que pueda aprender a usar los cuatro elementos y detener a la Nación del Fuego.

Y entonces, ¿de qué se trata la película de The Last Airbender? Pues… Literalmente, exactamente lo mismo que dice el párrafo anterior.

Leí constantemente que todo el mundo acostumbraba comparar esta película con Dragonball Evolution en cuanto adaptación, pero a mí me parece que ambas están bastante alejadas la una a la otra en ese sentido. En un mundo plagado de adaptaciones que hacen lo que se les pega su regalada gana con el material original, cambiando tiempos, espacios, situaciones, personajes, etc. (en efecto, como Dragonball Evolution), esta película mantuvo casi por completo la idea general de la serie original. El mundo y su estructura (no es una versión modernizada o algo parecido), las cuatro naciones, las personas que pueden controlar los elementos, el Avatar, la Guerra, los personajes, sus edades y sus papeles… todos están presente de alguna forma.

Y no sólo eso; la secuencia de los eventos sigue el orden “lógico” del Primer Libro: Katara y Sokka encuentran a Aang en Polo Sur, viajan por el mundo hacia el Polo Norte, son perseguidos por Zuko y por Zhao, llegan al Polo Norte, Aang aprende a usar el Agua Control, ocurre la invasión de la Nación del Fuego…

Pero por supuesto, hubo muchas diferencias, se saltaron muchas partes, se fue muy aprisa, quizás una cosa pasaba antes que otra, tal vez aquello era azul y no rojo… Nada de eso lo niego ni lo negaré. Sin embargo, en comparación con otras adaptaciones que he visto, tanto para el cine como para la televisión, yo siento que esta película al menos partió de la misma idea que la serie, y mantuvo la misma ruta en un aspecto general.


2. El Vestuario de los personajes

A mi parecer, las ropas que utilizaban los personajes en la película, estaban muy bien. Se me hicieron muy bien hechas, muy parecidas a la de la serie original, pero con un estilo más realista y detallado. Me gustó por ejemplo, que las prendas no estaban siempre claras y limpias; eran opacas y se ensuciaban si la situación lo ameritaba. Y realmente parecían ropas que alguien de un tiempo similar a ese, hubiera usado, y en el estado en el que se verían si estuvieran realizando un viaje tan largo.

Tengo que hacer una mención especial a los abrigos que usaban en la Tribu Agua, obviamente inspirados en los ropajes clásicos de los esquimales (en los que obviamente está igualmente inspirada toda la Tribu Agua en realidad).

Las Armaduras de la gente de la Nación del Fuego, también me parecían acordes. Había algunas diferencias con las de la serie animada, sí. Pero parecían armaduras más reales, que soldados reales podrían haber usado. Y así podría mencionar el resto de los vestuarios.


3. La aparición de Appa y Momo

Sé que muchos al leer este punto pensarán: “¿eh?” Pero déjenme explicarme.

Si les soy sincero, desde antes de que se estrenara la película, yo llegué a pensar que iban a simplemente a omitir tanto a Appa como a Momo, o al menos a este último. ¿Por qué? Pues… por el motivo que quieran; por ser muy complicados de animar, por no considerarlos tan relevantes… ¿qué sé yo? Este pensamiento básicamente se debía a las decisiones que habían tomado otras adaptaciones similares, que por cuestiones incluso menores que eso, simplemente hubieran preferido omitirlos y ya.

Pero en este caso no fue así, y de hecho ambos hicieron su justo acto de presencia. Bien, podemos decir que tal vez no tanto como deberían, pero tampoco es que estuvieran nadando en tiempo para poner demasiado de ellos (a diferencia de la serie que hasta podían dedicarles episodios enteros si querían, y no había problema). El solo hecho que se hayan tomado la molestia de ponerlos, cuando bien pudieron saltárselos, yo la verdad lo agradezco. Y aunque a muchos no les gustó su aspecto, a mí me parece que quedó bien, ya que parecían más animales reales, y menos caricaturescos.


4. Otros aspectos que permanecieron de la serie original

En los puntos anteriores hablé de la historia, de la ropa, y de Appa y Momo. Podría seguir listando más aspectos de la serie original que sí respetaron (en contraposición contra todos aquellos que obviamente no), pero se me irían todos los números en eso. Así que englobaré en éste algunos de ellos, que me pareció aceptable que respetaran y no quitaran. Algunos quizás no son tan relevantes, y en otros son relativos:

– La Aparición del Espíritu Azul. Una película con tan poco tiempo para contar lo que debía de contar, debía de decidir qué valía la pena mostrar y qué no. El episodio del Espíritu Azul, es uno de los mejores del Libro Uno a mi parecer. Sin embargo, pese a lo espectacular que es, su relevancia en la historia a corto plazo, es mínima. Por lo tanto, yo considero que quizás no era algo tan primordial para mostrar en la primera película. Pero sí lo hicieron, y la verdad estuvo bien, y respetó en gran parte la esencia del episodio. Así que, como fan, agradezco que se haya introducido. Aunque, ya siendo un poco objetivo, quizás ese tiempo se pudo aprovechar con algo más.

– Yue. Iba a ponerle a Yue su propio punto, pero decidí mejor colocarla aquí. Empecemos por decir que la apariencia de Yue me pareció lo suficientemente similar a la de la serie, incluso con su cabello blanco. Además, salvo por no poner a su padre, respetaron toda su historia y su desenlace íntegramente, e incluso su relación fugaz con Sokka.

– El Estado Avatar. Una parte muy importante de la mitología de Avatar, y que fue igualmente bien manejado en la película, fue el Estado Avatar. Y tengo que señalar que ver los tatuajes de Aang brillar aquí, resultaba visualmente muy impresionante.

– El pasado de Zuko. Igualmente, el pasado de Zuko, la historia de su cicatriz y su exilio, es exactamente igual que en la serie animada. Esto incluye también la presencia de su hermana menor y, aunque no se aclara explícitamente, es muy probable que igualmente el destino de su madre.

– La Escena de la “Nieve Negra”. La escena en la que se ve caer “nieve negra” en el polo norte, que es básicamente nieve con el hollín de las chimeneas de los barcos de guerra de la Nación del Fuego, fue una escena que me gustó mucho en la serie, porque me gustó mucho esa analogía y el significado que le daba Sokka a ese fenómeno al haberlo vivido durante su niñez. En la película, aunque no tan detallada, igualmente ponen este dato.

– La apariencia de la ciudad del Polo Norte. Casi todas las escenografías y los paisajes me parecían muy acordes con el estilo de la serie animada. Sin embargo, la apariencia de la Tribu Agua del Norte, creo que fue la más acertada y más parecida al material original.

Y hay otras cuestiones menores que se quedaron apegadas al material original, pero creo que con ello abarcamos en gran medida las más importantes.


5. Iroh

El personaje de Iroh en esta película, fue algo raro para mí. Y no me refiero a “raro” como lo era el Iroh de la serie animada, sino otro tipo de raro. No se parecía físicamente en nada a su contraparte original; de hecho, ni siquiera tenía su personalidad juguetona y burlona, sino que era todo lo contrario: era mucho más discreto, serio y sereno. Mientras que prácticamente todos los demás personajes intentaban (y casi todos fallaban) emular a sus contrapartes animadas, Iroh creo que fue el único que deliberadamente se tomó la libertad de no hacerlo.

Pero aun así, a pesar de que fue tan diferente al original… la verdad hubo algo en él que enserio me gustó.

No voy a decir que fue mejor o peor el que Iroh de la serie animada; sólo fue diferente, y simplemente me gustó que lo fuera. Me pareció una muy buena interpretación, y para el estilo algo más serio de la película (que tiene mucho menos momentos chistoso que la serie), creo que fue un personaje que encajó muy bien como mentor y guardián de Zuko. Y repito, no es que me haya gustado más o menos que el de la serie, simplemente no me pareció un cambio inaceptable u horrendo, o que estuviera fuera del lugar. Fue un cambio, sí, pero creo que fue un cambio bien realizado.


6. La notable diferencia de Edad entre Zuko y Aang

Y de nuevo, quizás muchos pensarán: “¿eh?”

En Avatar, la Leyenda de Aang, Aang tiene 12 años (bueno, aunque en realidad son 112), y Zuko tiene 15 (¿o 16?), y aunque se veía algo de diferencia de edad entre ambos, no eran tan notable como lo fue ya viéndolos en la película. No me consta cuál era la edad que tenían los actores al momento en que al hicieron, pero realmente sí me creía que eran un chico de aproximadamente 12 y otro de aproximadamente 16, y esa diferencia entre ambos me parecía que les daba cierto encanto; entre el niño inocente y alegre, y el chico ya algo crecido que había pasado por varios problemas.

Podrán decir lo que quieran de la apariencia de Zuko y que no se parecía al de la serie. Pero fuera de su apariencia física, me pareció que el chico no lo hizo mal, e hizo buen equipo con el actor de Aang en las escenas que salían juntos.


7. La Escena de Zuko y el niño

Y hablando de Zuko, esta escena en especial me pareció muy significativa. Jamás ocurre en la serie animada, pero tal vez por eso mismo resaltó tanto, y es de las mejores de la película en mi opinión.

En esta escena, Iroh y Zuko hablan de su búsqueda y, como se tocó varias veces a lo largo de la serie original, se cuestionan por qué Zuko está tan obsesionado con la idea de atrapar al Avatar. Si nos basáramos en escenas similares que ocurrieron en Avatar, la Leyenda de Aang, uno esperaría que fuera otro de esos momentos en los que Zuko empezaría a soltar su discurso del honor, y de querer recuperar el lugar que le pertenece, y su trono, y todo eso. Sin embargo, la escena de hecho ocurre diferente.

En lugar de decirle directamente a su tío lo que quizás ya le ha dicho decenas de veces antes, Zuko deja que las palabras de un tercero hablen por él.  Llama a un niño que está cerca de ellos, y le pide les diga lo que sabe del Príncipe Zuko, revelando de esta forma la imagen que la gente tiene de él: la imagen de un niño exiliado, cobarde y repudiado.

¿Quería Iroh saber el por qué le obsesiona tanto a Zuko encontrar al Avatar? Él no tiene por qué decirle nada, ya que todo aquello los rodea habla por sí solo. Mientras la gente siga viendo al Príncipe Zuko como un desterrado y un paria, deberá de seguir con su búsqueda.

Me pareció que fue una escena que ejemplificó muy bien la manera de pensar de Zuko, y lo que lo mueve al inicio del Libro Uno. No ocurre la serie, pero me pareció una buena forma de contar su pasado.


8. El Miedo de Aang a ser el Avatar, y el papel de éste

En su tiempo tuve muchas discusiones sobre este tema. Aquellos que quizás recientemente hayan visto de nuevo el Libro Uno de la serie original, les pediré que hagan un poco de memoria, y me respondan a esta pregunta: ¿realmente les parecía que Aang sentía miedo, presión o angustia ante la idea de ser el Avatar?

La primera vez yo no me di cuenta de esto. Sin embargo, luego ver esta película, me tocó ver de nuevo el Libro Uno completo. Y en ese momento me di cuenta que en realidad, Aang casi siempre se porta algo indiferente ante la idea de ser el Avatar. En los libros posteriores tocan más el tema del miedo al Estado Avatar, o el no desear tomar la vida de otro ser vivo, o incluso más adelante su oposición a la idea de que las cuatro naciones debían de permanecer completamente separadas una de la otra. Pero en concreto, nunca tocan tan directamente el tema de ser el Avatar, de la importancia que éste significa por el mundo, hasta prácticamente ser una figura divina, y del peso que esto puede poner sobre los hombros de un niño de sólo doce años. Incluso cuando te cuentan su historia, te dicen que Aang huyó del templo, casi como un berrinche más que otra cosa, al ya no permitirle hacer las cosas que le gustaban, o por el hecho de que le querían imponer cosas que él no quería.

Acepto que es discutible hasta qué nivel esto fue tratado en la serie original, o si lo trataron bien o mal. Pero fuera como fuera, yo sentí que fue expuesto de manera adecuada y mucho más clara en la película. En toda ella uno puede sentir que el papel de Avatar era más que sólo una persona con gran poder al que la gente respetaba y le temía, sino que era una figura casi religiosa, que la gente necesitaba para llenar sus vidas, y a la que se acercaban en busca de esperanza y bienestar. Se sintió también que Aang en verdad sentía miedo, miedo ante tener esa responsabilidad, miedo a fallar, miedo a no poder con la tarea, algo que se mantuvo incluso hasta al final; sólo basta con ver su cara de preocupación en la última escena cuando todos se arrodillan ante él.

El Aang de la serie animada igualmente demostraba miedo, lo acepto. Pero yo no siento que haya sido un tema que haya sido del todo profundizado, al menos no en el Libro Uno. Así que en ese sentido, creo que la película lo hizo un poco mejor.


9. El Actor de Aang

Se dijeron en su momento muchos comentarios sobre lo diferentes que se veían de sus contrapartes animadas, los personajes de Katara, Sokka, Zuko, Zhao, Iroh, Ozai… Y básicamente el 90% del elenco. Anteriormente mencioné que el personaje de Yue me parece que fue bastante parecida a la original. Pero, ¿qué hay de Aang?

Desde los primeros trailers en lo que se mostró al personaje, yo recuerdo que hubo un gran revuelo, ya que la gente al verlo decía que realmente sentían que miraban a Aang, y yo igual lo sentía así. Esa idea, sin embargo, parece haberse opacado al final con todos los demás personajes. Aun así, yo sigo pensando que el niño actor elegido para encarnar al Avatar Aang, fue una decisión acertada. Muchos podrán quejarse de que no era tan bromista como el Aang original, pero ese ya es tema del guion, ya que de haberlo necesitado, me parece que demostró en un par de ocasiones que podría haber cumplido muy bien esa tarea.

Como dato adicional, aunque ya lo había mencionado un poco antes, sus tatuajes me parecieron estupendos. No tengo nada contra las flechas azules de la serie, y acepto que estar dibujando tatuajes como los vistos en la película durante sesenta capítulos, hubiera sido demasiado tortuoso para cualquiera. Pero en verdad me gustó que no pusieran sólo unas flechas, y le pusieran más diseño. Hacían sentir más real lo que en la serie te explican que son, marcas que se obtenían cuando un Maestro Aire llegaba a cierto grado de paz mental.

En resumen, la personificación de Aang me parece uno de los aciertos más destacables de la película, aunque haya sido algo opacada lamentablemente por lo fallos con los otros personajes.


10. La Escena de Aang y la Ola

Y por último, mi momento favorito de toda la película; la escena casi al final, en la que Aang, luego de todo lo que ha pasado hasta ese punto, luego de recordar su vida como Nómada de Aire, y el cómo huyó de sus responsabilidades a causa del tremendo miedo que éstas le ocasionaban, deja entonces fluir sus emociones, “fluir como el agua”. Libera al fin su Estado Avatar por completo, y hace alarde de todo su gran poder, alzando un gran muro de agua ante los barcos de la Nación del Fuego, impactando a enemigos y aliados, todo acompañado del tema “Flow Like Water”, que me parece una pieza más que destacable de la película:

¿Exagero? Bueno, quizás.

Pero no les mentiré, esa escena y la música, en verdad me emocionaron en su momento, tanto que literalmente se me puso la piel de gallina. De entrada me pareció una mejor transición para Aang, de pasar de ese estado de negación y miedo, a aceptar su deber y, como dije antes, dejar fluir sus emociones y sus preocupaciones, para poder mostrar todo su potencial. Además, alzar ese imponente muro de agua por encima de sus enemigos, me pareció un despliegue de poder visualmente mucho más impactante que el monstruo de agua que crea en la serie original, y muy significativo para mostrar a sus enemigos de lo que el Avatar es capaz.

Una escena perfecta… O más bien, casi perfecta… Lo hubiera sido, si les hubiera arrojado la ola encima a los barcos enemigos, no para ahogarlos o algo así, pero al menos haber usado toda esa agua para empujarlos lejos de la ciudad. Pero en lugar de eso, sólo alzó el muro, lo pasó sobre sus cabezas… Y luego lo bajó, como una forma de sólo asustarlos. Eso realmente le quitó impacto a la escena.

Como sea, aun así me pareció una muy buena escena, que tenía potencial (un poco desperdiciado) para ser una de las más icónicas de la franquicia, y se gana con creces el puesto Número 1 de cosas que me gustaron de esta película.


Pero bueno, como bien dirían muchos, aunque haya tenido cosas buenas, las cosas malas fueron bastantes. Aun así, no creo que haya sido un completo desperdicio, ni haya sido una adaptación tan mala como todo el mundo dice. Posiblemente en una segunda y/o tercera entrega, podrían haber aprendido de sus errores, y redimido cualquier fallo originado en esta primera. Sin embargo, eso es algo que ya nunca sabremos.

¿Qué les parecieron estos puntos? ¿Están de acuerdo en que fueron puntos positivos? ¿O no están nada de acuerdo con ellos? ¿Hay algo más en la película que les haya gustado? ¿Tienen alguna otra película que todos consideran mala, pero que tiene cosas buenas que todo el mundo ignora? Cuénteme al respecto si lo desean, y quizás pueda hacer otra nota del mismo corte de “¿Defendiendo lo Indefendible?”

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