Películas Opinión de “The Shape of Water” (2017)

24 de enero del 2018

Opinión de “The Shape of Water” (2017)

Guillermo del Toro es quizás uno de los creativos de fantasía y terror más respetados de la actualidad. Es un hombre conocido por su gran visión y apego a los detalles, que tiende a involucrarse en muchos proyectos a la vez, aunque al final la norma dicta que sólo pocos de ellos verán la luz en la forma y tiempo esperados (sí, estoy hablando de Silent Hills, su versión de Justice League Dark, la serie live-action de Monster, y muchos más). Sin embargo, esos pocos trabajos que vienen directamente de su mano, tienden de menor o mayor medida ser sobresalientes, ya sea por su apartado técnico, por su nivel argumental, o por ambos.

Como director, sus trabajos más sobresalientes en el cine, y por los que más gente lo recuerda, son quizás El Laberinto del Fauno, así como las adaptaciones de Hellboy y Hellboy 2: The Golden Army. Sin embargo, sus últimas dos producciones en este ámbito, Pacific Rim en el 2013 y La Cumbre Escarlata en el 2015, generaron opiniones un tanto divididas entre el público, siendo ambas propuestas bastante llamativas visualmente y con el mismo cuidado al detalle que siempre nos tenía acostumbrados, pero un tanto ambiguas en lo que respecta a sus historias.

Ahora, a finales del pasado 2017, luego de rumorearse su implicación en varios proyectos, de los que no se tuvo mucha noticia favorable después, del Toro regresó a las salas del cine con una nueva propuesta: The Shape of Water o La Forma del Agua, una película que prometía desde los avances volver al estilo que hacía tan único a este director, y ofrecernos una película de peso tanto a nivel técnico como en su argumento. ¿Cumplió con las expectativas que se tenía? Vamos a revisarlo.


¿De qué trata?

Opinión de “The Shape of Water” (2017)

La historia nos transporta a los Estados Unidos de los años 60’s, una época en la que la paranoia por la Guerra Fría era cosa de todos los días. Nos presenta a nuestra protagonista, Elisa Esposito, una mujer sin la capacidad de hablar desde que era pequeña, y que trabaja como encargada de limpieza en una instalación de investigación del gobierno. Elisa lleva en su mayoría una vida rutinaria y aburrida, como alguien que no sobresale entre la sociedad, sintiéndose como alguien diferente a los otros, y carente de “algo”.

Un día al laboratorio llega una criatura misteriosa bajo la custodia de Richard Strickland, un hombre del gobierno, estricto y calculador, que desea hacer uso de las habilidades físicas de la criatura para el beneficio de los Estados Unidos. Elisa se siente curiosa y fascinada por la criatura, quien resulta ser una especie humanoide con cualidades anfibias, y que parece además tener la capacidad de entenderla y comunicarse. Elisa se propone a pasar más tiempo con la criatura, y poco a poco comienza a formar un fuerte vínculo con él, un vínculo que podría convertirse en algo más. Es este sentimiento el que la impulsará a intentar ayudarlo, antes de que sea demasiado tarde…



Una hermosa y perfecta ambientación

Viniendo por parte de Guillermo del Toro, y viendo su portafolio, esto no es

Viniendo por parte de Guillermo del Toro, y viendo su portafolio, esto no debe de ser ninguna sorpresa para nadie. Pero si hay algo en lo que The Shape of Water resalta, en su excelente ambientación. Partiendo desde la época seleccionada, vemos cada escena con detalles correspondientes, desde la vestimenta, hasta los vehículos y los aparatos, pasando por la música, el cine y la televisión. El ambiente tiene un aire oscuro y denso, plagado en su mayoría de tonos opacos y nublosos que encajan a la perfección con el tono de la película.

La fotografía es grandiosa, teniendo varias escenas visualmente muy bien realizadas, destacando de forma particular la escena final. Las tomas de la cámara y las dirección de cada escena, muestran un gran trabajo riguroso y cuidado. Hay que hacerle mención especial también a la música, con tonadas tranquilas y ambientales que encajan muy bien con cada escena.

Del Toro una vez más cumple en presentarnos un mundo que comparte aspectos realistas y fantásticos, con efectos y escenarios que incitan a nuestra imaginación.


Excelentes personajes

El elenco de personajes es ciertamente lo otro que resalta de la película. Aunque los importantes son pocos, cada uno es muy bien llevado por su respectivo actor. Lo que más me gustó es que ninguno de los personajes se ve como una persona irreal, o fuera de lo común; es decir, en menor o mayor medida, todos los personajes parecían reales, personas comunes como ustedes o como yo, y esto viene reflejado tanto en su apariencia física como en su manera de comportarse y reaccionar.

De los personajes principales yo destacaría a dos: Elisa y nuestro villano, Strickland. Con la primera hay que destacar que a pesar de ser un personaje sin una sola línea de diálogo, resulta ser mucho más expresiva de lo que son algunos personajes actuales de producciones de mucho más presupuesto. Sin que nos tenga que decir cómo se siente o qué piensa con palabras, tú puedes llegar a captar todo lo que la actriz intenta transmitir, desde el principio hasta el final, y logra que te intereses por ella y le agarres cariño rápido, pese a algunas excentricidades suyas que se van mostrando a lo largo de la película. Un trabajo muy profesional de Sally Hawkins, que se vio que le puso mucho empeño en cada escena.

Opinión de “The Shape of Water” (2017)

En segundo lugar está Richard Strickland, interpretado por Michael Shannon, un actor ya con una carrera nada despreciable, y que en el mundo del cine de Súper Héroes lo conocemos por su papel del General Zod en Man of Steel y Batman v Superman. Sencillamente debo decir que este individuo resalta bastante del resto, ofreciéndonos un personaje no sólo interesante, sino también realista. Un modelo del hombre conservador de la época, con un sentido de deber con su país. El personaje a primera vista podría parecer el clásico villano sin escrúpulos y que hace lo que hace sólo por el placer de hacerlo. Sin embargo, más temprano que tarde podemos darnos cuenta de todo lo que mueve a este personaje, y se vuelve alguien bastante creíble, bastante realista, pero no por ello desmerece su papel de villano y la emoción o repudio que éste debe de provocarte.

Y antes de pasar a otra cosa, debemos de mencionar a nuestro otro protagonista: la criatura anfibio, interpretado por Doug Jones, ya todo un maestro en lo que respecta a meterse en la piel de criaturas extrañas e interpretarlas en la gran pantalla. Jones hace un estupendo trabajo, dentro de las limitaciones que el guion le permite. Sin embargo, para bien o para mal resulta ser de los personajes que menos llegamos a conocer o entender realmente, ya que en realidad su papel en la historia se presta más como el de una “cosa” que debe estar ahí para mover la trama, más que un personaje con voz (de forma figurada) y opinión propia. De esto hablaré un poco más a detalle después, pero dejémoslo en decir que aunque visualmente y en interpretación la criatura cumplió perfectamente su papel, así como ser el motor de los sucesos, como personaje en sí no resaltó de una manera tan tangible como el resto del elenco.



Un tono un tanto ambiguo

Algo que no podría catalogar como bueno o malo, pero sí algo que me resultó curioso, y en ocasiones quizás un poco molesto, es que la película parecía saltar frecuentemente de un tono a otro. Y con tono me refiero más que nada al estilo de la narración y del mundo que nos presentaban.

Me explico: por un lado, gran parte de la película se siente que intenta ser como el Laberinto del Fauno; es decir, con una ambientación con claros aspectos fantásticos y sobrenaturales se podría decir, pero con un tono realista, crudo y sin censura, que aún a pesar de todo lo que vemos obedece a un porqué y a reglas que se deben de cumplir. Sin embargo, hay dos o tres escenas que pierden este estilo realista o centrado, y de repente se tornan algo más realismo fantástico, al estilo de películas como Amélie.

Y debo aclarar que ambos estilos me gustan, y que incluso estoy de acuerdo en que pueden convivir juntos. Sin embargo, en esta ocasión el desbalance entre ambos es tan grande, que esos momentos que rompen un poco la realidad, se sienten más bien fuera del lugar, algo que rompe el flujo de la película, y te distrae sin llevarte a algo concreto. Se siente en ocasiones como dos películas diferentes incluso. Por suerte, esto realmente no ocurre mucho. En su mayoría el estilo realista, pero con toques fantásticos, se mantiene de manera estable, y ya dependerá de cada quién que tanta importancia le da a este tipo de cosas.


La relación amorosa no se desarrolla del todo bien

Opinión de “The Shape of Water” (2017)

Quizás el punto que me pareció más flojo de la película, y que me dejó una impresión menos favorable, es el tema “romántico”, el tema de la relación que se da entre nuestros dos protagonistas: Elisa y la Criatura Anfibia. La relación, como se da, como se desarrolla y como termina, no se siente natural; se siente algo forzada, algo que tenía que pasar por qué sí y simplemente ocurre.

Por un lado intentan convencernos de que Elisa siente interés por la criatura porque siente que es como ella, que siente que está sola como ella, y que no la juzga al mirarla como las demás personas. Y esto aunque en palabras suena bonito, realmente nunca queda claro que su situación sea de hecho así. Para empezar el hecho de que diga que son iguales, realmente la manera en que lo justifica no es suficiente. Si ella misma se considera algo así como un monstruo o un fenómeno por el mero hecho de no poder hablar… bien, quizás es un reflejo de la época y como trataban a las personas con alguna discapacidad, pero en el contexto de la película y como nos lo cuentan, se queda algo corto; yo al menos nunca llegué a captar esa relación de parecido entre ambos.

En segundo, Elisa nunca está sola realmente. A lo largo de la película vemos como interactúa con sus amigos, la gente no la trata mal, o no a aún nivel tal que nosotros podamos creer que es discriminada o acosada, y no al punto de sentirse tan apartada de la sociedad como para sentir empatía por este ser. Y no quiero decir con esto que no es posible o que no es creíble que pudiera pasar; ciertamente sí lo es. Sencillamente digo que la película no lo justifica lo suficiente como para que uno pueda dar ese salto de fe y convencerse de que las cosas son tal y como te dice que son.

Y del lado de la Criatura las cosas se vuelven aún más complicadas, ya que mientras que podemos saber lo que Elisa piensa y siente a pesar de no hablar, realmente en toda la película nunca sabemos con exactitud qué es lo que éste ser siente, cree, piensa… Realmente no sabemos siquiera si es consciente de lo que lo rodea, o si sabe en qué situación está. De vez en cuando se supone que intenta expresarse con Elisa por medio del lenguaje de señas, pero nunca queda claro si sabe lo que está haciendo o sólo la imita.

En casi en todas las escenas él está en su mundo, viendo las cosas y explorando por su propia cuenta, y su interacción real es bastante reducida. Ya al final se intenta dar a entender algunos aspectos referentes a él y qué es realmente, pero es tan abrupto y apresurado que no termina de aterrizar.

Opinión de “The Shape of Water” (2017)

La verdad, yo casi siempre lo vi casi como un animal; y de hecho hay una escena donde directamente hace algo, y los personajes directamente lo justifican, afirmando que no es su culpa ya que es un animal salvaje. Y tampoco digo que porque es un animal Elisa no podría haber sentido apego a él o la necesidad de liberarlo. La situación podría considerarse parecida quizás a Free Willy, por ejemplo; el problema es que nunca intentaron venderte Free Willy como una película de romance, y de haberlo hecho hubiera sido un poco raro. Y es esta misma rareza la que hace que varias de las escenas que Elisa y él comparten, que no diré cuales pero lo sabrán si han visto o verán la película, se sientan algo incómodas y confusas.

Así que, en pocas palabras, faltó algo más de tiempo para poder desarrollar mejor este vínculo entre los personajes, conocer a más detalle qué fue lo que los unió realmente, y sobre todo conocer a detalle a la Criatura, y qué sentía realmente por Elisa, si es que realmente sentía algo.



Un final poco impactante

Y por último, tengo que decir que a pesar de que la película llevaba un estilo bastante característico y propio desde el principio, su final, sus últimos minutos y la resolución de todos los problemas, realmente se sintió algo genérico y conveniente. No puedo decir mucho sin caer en SPOILERS, pero diré que sentí que todo ocurría de manera apresurada, se resolvió sencillamente porque sí, y por un poco de magia de por medio se podría decir, y de una forma un tanto menos original o impactante, hasta un poco marca Disney diría yo (hasta me hizo pensar precisamente en el final de una película reciente de Disney).

Sin embargo, como dije antes, su escena final es simplemente hermosa visualmente hablando, y se puede ver como de ser esa escena, ese encuadre, esa secuencia debió de haber sido el origen de toda la película en general; todo lo ocurrido parece estar encaminado para llevarnos a ese momento. Aun así, para el rumbo y estilo que la película había mantenido hasta ese punto, que terminara como termino me pareció… no algo malo, no algo decepcionante, y no algo flojo; sencillamente muy por debajo del potencial que se llevaba. Pero esto, por supuesto, cae en el terreno de las percepciones de cada uno.


Conclusión

Opinión de “The Shape of Water” (2017)

Una vez más Guillermo del Toro nos ofrece una película que es un verdadero deleite para los sentidos. Con una hermosa ambientación, fotografía y música, The Shape of Water es quizás de los trabajos recientes más pulidos y cuidados del director, y que muestran un gran cuidado a los detalles, y sobre todo mucho amor y cariño en ellos. La historia no se anda con rodeos, y termina siendo bastante directa, y hasta cierto punto cruda, en su forma de relatar los sucesos. Nos ofrece un elenco de personajes agradable, en su mayoría no rozando en los clásicos estereotipos.

Sus problemas quedan en evidencia, sin embargo, al revisar con más cuidado su guion y el desarrollo de algunos aspectos de la trama. Sin embargo, estos problemas o errores hasta cierto punto pueden llegar a ser tolerables, o uno puede llegar a aceptarlos, y por sí solos no arruinan la experiencia completa que el producto final nos ofrece.

No es quizás la mejor película que del Toro nos ha ofrecido, pero definitivamente es un muy fuerte y hermoso regreso a su estilo único al que ya nos tenía acostumbrados, y un recordatorio de todo lo que es capaz de hacer cuando se le da la oportunidad. La película arrasó en los pasados Golden Globes, y obtuvo además varias nominaciones a los próximos Oscars, por lo que esto puede quedar como evidencia del calibre de la producción que comentamos.

Y a ustedes, ¿qué les pareció? ¿Les agradó la película? ¿La consideran tan buena como la gente dice?, ¿o piensan que le faltó más?

Si te ha gustado mi trabajo y deseas ver más de él, puedes apoyarme invitándome un café. Será enormemente apreciado.

Deja un comentario